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martes, 20 de noviembre de 2012

Mi hijo será un varon


Oh no, no me va bien
El embarazo me ha caído como una piedra en el estómago…

Ríanse… piedra en el estómago!




Ok, no. Mal chiste, perdón. Muchas de las personas que me leen son madres y padres, todos somos hijos. A veces quiero morir pero sé que el haber nacido, que es una elección que no hice, es sin embargo ALGO… es algo que aún con 27 años no logro descifrar.

Siento que el bebe que traigo no me lo pidió, nunca hablamos sobre esto. No tiene decisión alguna sobre su vida que dentro de poco será solo suya. De lo que come, de su masa corporal a la hora de nacer. Qué idioma hablará, que clase de educación tendrá. Cuál será su religión. No hasta que ya sea muy tarde, no hasta que yo y todos los que le rodean ya hallamos arruinado la pureza de su cuerpo y mente, incluso desde el vientre. No sé qué será justo. Cuando nazca se alimentará de mí, le cuidaré yo. Le enseñaré mi idioma, mi religión. Me amará y a veces me odiará…

Pero la alternativa es inhumana. Permitirle conservar su pureza alejándome de él. No es natural… alguna referencia y lazo debe tener el humano y yo soy esa referencia y lazo para mi hijo...

Igual me siento muy pequeña para esto, es abrumador para mí. No quiero ni pensar que le haré a mi pequeño lo mismo que me hicieron a mí. Mis padres envueltos en sus propios problemas, muy ocupados con la economía y la misma relación entre ellos y mil cosas mas, quizás nunca se detuvieron a pensar que… ellos eran el color del cristal con que miro el mundo. Y así es como lo veo: un lugar lleno de fanatismo religioso, con mucha violencia de género e intrafamiliar, mucha injusticia, demasiadas exigencias académicas, muy pocas recompensas, ostracismo y muy mala relación con la comida.

Qué tinta tendrá el cristal que le daré a mi hijo???

Un beso Realeza!