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jueves, 12 de febrero de 2015

Carta abierta al nuevo chico con el que estoy saliendo con quien comparto una vieja y triste historia.

Querido,
Mi adorado NO novio

Quiero ponerte un nick name y llamarte así todos los días. Quiero escribir nuestra historia para que todos la vean, para que todos la lean. Quiero muchas cosas contigo, que quizás no sean inherentes a tu persona sino a tu condición de futuro novio. No las he hecho, pero no porque no te las mereces, no porque no las sienta, si no por lo que te voy a explicar a continuación:

Este blog es mucho como mi vida. Un eterno regresar a cero, una bola en la que no se sabe donde empiezan los errores y donde terminan los triunfos. Y como en mi propia vida estoy un poco cansada de ser tan repetitiva, de ser tan predecible y desordenada.

Hace años que estamos en esto, tu te sabes la historia. Nada bonita, y hay muchas cosas que podríamos echarnos en cara, hay muchas razones para odiarnos. Por ahora estamos adheridos uno al otro, parece como si fuera imposible no saber de ti en todo un día cuando igual pude no saber de ti por años y estaba bien. Pero eso no es lo importante ahora, lo importante es que somos felices, y yo, manteniendo mi distancia, solo quiero conservar esa felicidad.

Más fácil sería para mi comenzar a llamarte “El amor de mi vida”. Muy fácil sería escuchar tus planes y tus promesas y no tomármelos con un grano de sal, pero no puedo. He estado en la misma posición más veces de las que puedo soportar. Me había vuelto incrédula, asustadiza, metódica e incisiva. Pero ahora quiero convertirlo en algo positivo, no quiero transmitir nada que no sea beneficioso para ambos. Quiero barrer la inseguridad y nunca más recurrir a ella.

No oculto lo que siento, y lo sabes. Cuando te digo que te necesito no lo invento. Por qué no le permito a ésta relación entrar al siguiente nivel es fácil de contestar: Yo estoy segura de mis sentimientos, de lo que no estoy segura es de mi madurez para llevar una relación a cabo. Basada en mi experiencia, aún soy inepta en esto.
Era hermoso: la forma en la que el puso sus inseguridades a dormir. La manera en que se sumergió en sus ojos y mató de hambre todos sus miedos y saboreó todos los sueños que mantuvo enroscados debajo de sus huesos.



Sin embargo, por todas esas razones que tenemos para odiarnos, crees que te muestro amor por crueldad, que trato de jugarte una broma sucia y que por eso no quiero que me des el título de novia. Tal vez esperas que unos de esos días te haga la risa de Nelson de Los Simpsons y te deje con el corazón en la mano. Soy muchas cosas, pero no cruel, y lo último que quiero es causarte miedo. Quiero darte mimos, desayunos hechos en casa, compañía y apoyo y ese futuro que mencionaste es lo que deseas de mí.

No me da miedo que te alejes, porque eso ya pasó y aquí estoy yo viva. Lo que me preocupa es que ahora que tengo la oportunidad de adorarte pase algo que nos separe y me impida quererte hasta que me gaste...

1 comentario:

Yuki dijo...

A veces es difícil cuando dos personas no se terminan de entender por mucho que se quieran, surgen los malentendidos y eso desgasta mucho.
No desesperes, da lo que puedas pero sin exprimirte. Él también debe corresponderte y las cosas poco a poco funcionarán. Y si no... al menos quédate con lo bueno y sabiendo que hiciste lo posible para que todo funcionase.
La madurez de una relación no es algo que se tenga de base, se va tomando poco a poco una vez vas conociendo a la otra persona y sobre todo, cuantos más tortazos te da la vida, más dura te vas volviendo, aunque esto último no te lo deseo.
Solamente enfócate en lo positivo y verás como todo va colocándose en su sitio :)
Besos!