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miércoles, 27 de enero de 2016

A quien pueda interesar, el problema soy yo

Los desordenes mentales no son dibujos de hadas con ropa de gasa negra y lagrimas de rimel, sosteniendo dagas en el medio de un pantano como las imagenes que circulan en internet. Ya sea depresión, ansiedad, paranoia, bipolaridad, unido a los problemas de alimentación, son problemas de salud reales y tangibles.  

En el 2009 perdí mi trabajo llevando libros para una pequeña compañía de prestamos porque en dos ocasiones, con 30 días de por medio perdí un cheque por unos 20 dolares, que eran para pagar uno de los servicios de la oficina que eventualmente fue interrumpido. Ese año estaba en un buen peso, tenía un nuevo novio y estaba ganando mi propio dinero. Era un buen momento para estar feliz, pero no lo estaba. Estaba matandome de hambre, caminaba distancias absurdas para hacer ejercicio, me lonjeaba los brazos como pavo de navidad y ni crean que me importaba un poquito mostrar los trazos sangrantes en el blog o a las personas a mi alrededor. Yo quería que todos supieran que estaba enferma, que estaba deprimida, pero no por sed de atención. Era el deseo de existir bajo el reconocimiento de los demás, que me vieran! Yo andaba adolorida, con los cuchillos en la espalda de todo el que me hizo daño, y yo sentía que si nadie me veía con los brazos lacerados, jamás entenderían cuales eran las dimensiones de mi dolor. 

Y al mismo tiempo es todo lo que uno oculta dentro
me sentía como un asesino que quiere ser capturado
deja pistas, pero en realidad no quieren que lo atrapen
aún hoy no entiendo mi comportamiento...

Pero qué culpa tenía mi jefe al que le cortaron el agua por mi incompetencia. O el novio que tenía que verme llorar por las cosas más idioticas. O el pobre Muñequito que tiene que verme enojada por pequeños detalles que se vuelven grandes peleas. Qué culpa tienen las personas a mi alrededor de mis enfermedades mentales?


No la tienen.   Y LO SIENTO MUCHO!

Hoy amanecí mucho mejor de mi ansiedad. No voy a tener que ir a la farmacia a pedir ansioliticos,... ya no me interesa mostrarle a la gente mis problemas, aunque tampoco quiero ocultarlos. Lo que quisiera es poder llevarlos sin afectar a nadie... DEJAR DE SER UN PROBLEMA PARA LOS DEMÁS.

Un beso realeza!



4 comentarios:

Daniela dijo...

Me alegra saber que te sientes mejor y ya no necesitas los ansiolíticos, sólo recuerda que debes (debemos) estar atentas, porque estamos en "proceso de recuperación", así que si volvemos a sentir malestar hay enfrentarlo con paciencia y perdonarnos y no castigarnos por caer.
Gracias por compartir esto... A mí la bulimia me cobró años de perder tiempo de mi carrera, de repetir las mismas materias porque no tenía energía ni voluntad para estudiar, también el hecho que a veces lloro de nada y mi familia, sobre todo mi hermano me contienen, mi papá se desespera y no sabe como ayudarme. En fin... Lamento todo eso.
Sobre esa "necesidad" que mencionas, yo tampoco sé porque nació, pero está presente.
Te mando un abrazo. Yo tb quiero dejar de ser un problema para la gente que amo.
Saludos.

Sophie dijo...

Tal vez cuando dejes de creer que eres un problema, no lo seas. No digo que a los demas no les afecte, ni que sea necesario gritarlo al mundo como tu lo hacías antes, es solo que todo empieza por la propia aceptación y querernos a pesar del caos que podamos ser para nosotras o para el resto.
besos

Annis Alvarez dijo...

aceptate tal como eres, si estas en este mundo es por que tienes una misión, tal vez tu misión sea esa quererte, tu eres única cada uno de nosotros es hermoso de diferente manera seria muy aburrido ser iguales todos, animo solo te falta diciplinar tus sentimientos no te desanimes, besitos y abrazos.

Sofía Fontalbo dijo...

Es tan difícil estar 100% bien cuando llevas una mochila con rocas cada día. A veces, puedes descargar un poco esa mochila, pero poco a poco echaras más piedras en ella...Y el ciclo seguirá su curso.
A veces el dolor es tan grande... La gente "normal" no entiende lo que es vivir en dolor... Y va más allá de una depresión, es casi una forma de vida...el dolor es parte de ti. Cuando te das cuenta de que te duele y necesitas que te ayuden, que alguien este ahí... Pero tampoco quieres ser una carga.

Solo nos queda respirar profundo, tomar esas emociones y continuar.