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viernes, 14 de abril de 2017

Como recaer en un desorden alimenticio en 3 simples pasos

Paso 1: Enamórate como una auténtica estúpida de alguien con 100 mascaras

Paso 2: Intenta descubrir su verdadera cara

Paso 3: Muérete de horror cuando finalmente quites la última mascara





Obviamente todo es mucho mas serio que esto. Meses sin escribir y me veo de nuevo en el mismo circulo. Trauma, ansiedad, episodios de depresión altamente funcional como el conejo de Duracel sin apenas tocar donde duele. 

He dejado de comer. Por dos largas semanas. Agua, y algún trozo de queso...

Luego, en esta semana entera he vuelto a comer, no? Ya no igual, no tolero cosas dulces ni demasiado saladas, ni las mismas cantidades, pero al menos, ya como...

Entonces...

Yo creo que mi falta de apetito a veces es solo la ansiedad jugando al ping pong conmigo. Nada es serio hasta que no vomito alguna comida...

Y eso he hecho. Casual, como... "He comido demasiado X y mañana veo a mi familia y no quisiera estar hinchada" nada me asusta más que meterme los dedos a la garganta y vomitar hasta sentir el amargo de mi propio cuerpo.

Hasta dejar en la taza la única cosa que puedo controlar cuando todo se sale de control.

Lo más gracioso es que sí he tenido una mini pelea con mi pareja esta noche, nada de peligro. Pero no es de las máscaras de mi pareja actual de quien hablo en la entrada de mi post, es de las de Muñequito. 

Me lo negaría si pudiera pero si estuve realmente enamorada de él, al punto en que, luego de descubrir despacio todo lo malo que es para mi, aún tenía esperanza de mantener las cosas cordiales entre nosotros. Poder caminar entre los escombros de nuestro matrimonio sin cortarme y... Resulta que se han caído todas las máscaras y la última ha descubierto a un leviatán despiadado con el orgullo herido.

Boba yo de pensar en cordialidad mientras él planeaba la estocada final...

Y si esa no era su última máscara? Y si todavía queda maldad escondida en el hombre con el que comparto un hijo?

Mientras todo a mi alrededor se expande hasta dimensiones que nunca imaginé yo me desespero por hacerlo todo pequeño de nuevo. Mi dolor cabe en un plato. Y puedo rechazarlo. Mi dolor cabe en el contenido de mi estomago y puedo sacarlo.

Recaer en un desorden alimenticio es fácil. Si lo único sobre lo que me queda poder es sobre mi cuerpo. 

Un beso realeza